13 sept 2008

"Quijote"


Caballero de hidalga figura,
galopante de sueños,
con su fiel escudero,
recorriendo el infinito
Mundo,
de ilusiones y penas.

Caballero de triste andar,
con tu espada al cinto,
sin saber donde llegar.
Dulcinea no ha asistido,
a la cita en Gibrar.



Escudero acongojado,
que tras su amo,
va dejando las lágrimas.
Recogiendo los pedazos,
del corazón del hidalgo,
que escurren por la manga
Y se deslizan
bajo el filo de la espada.

Ya no hay gigantes
en el desierto,
remolinos de papel
sobre la cama.
La muerte,
se viste de sabana blanca.

La noche
que parte en retirada,
se lleva la gracia,
apaga la vida.
El caballero de triste mirada,
galopa en busca del mañana,
Sancho observa a la distancia.
Cierra sus ojos,
besa su cara.
La noche se marcha
La vida se apaga.





3 sept 2008

"Soñe que soñabas conmigo"



Soñé que soñabas conmigo,
con los ojos cerrados,
tu boca abrazada a mis labios,
mis manos acurrucadas entre tus pechos.

La noche fue eterna,
en cada latido
de nuestros sentimientos,
la vida era plena.

Soñé que llegabas a mí,
con tu encaje de rosas,
con tus pechos, pétalos
tersos,
suave carmín

Te abrazabas a mi cuerpo,
yo me entregaba a tu sueño.
Nos besamos, con deseo,
placer completo
de nuestros sentimientos.




La mañana llego, desesperada
jadeante, excitada,
colapsada de tanto amor,
entre las sabanas.

Fue tarde, con un beso
una caricia robada de otro tiempo,
un café en la cama,
dulce azucarado,
como tu cuerpo, cada madrugada.

Fue noche,
la respiración acalorada,
tu cara en mi pecho,
mis manos en tu espalda.

Un beso de despedida,
un adiós definitivo
a las penas acumuladas.
Un beso de bienvenida,
una caricia que inquietaba.
Una nueva vida
me sonrió, cuando te soñaba.




24 ago 2008

"En el Jardin de Mis Sueños"




Al bosque encantado llego
El señor del tiempo
Con sus pasos ajustados
Camino hasta la orilla del lago

Largos momentos
Mirando en silencio
El tic-tac de su reflejo
Que jugaba en el agua

Entre las copas de los árboles
Se habría paso raudo
Desde el sur llegaba
El señor del viento

Se acerco como un torbellino
A la orilla del lago
Para refrescar sus remolinos
En las frescas aguas
Del lago encantado





La dama de las aguas
Cariñosamente cubría
Su frondosa cabellera
Con la espuma de las olas
Que entre los remolinos jugaban

Levanto su cabeza
Y observo la otra orilla
Donde el tiempo meditaba
Con la mirada perdida

No es mi amigo
El tiempo el que esta ahí sentado?
Pregunto a la dama del lago
Si, hace un rato ha llegado
Respondió esta con gentileza

Perdón mi dulce dama
Semejante descortesía
Permítame saludarla
Con una brisa calida.
Le dijo con galantería,
como no aceptar las disculpas,
de tan galante caballero.
Le dijo ella abrumada.










Será mejor acompañar
A mi amigo solitario
Que paciente nos espera
A la otra orilla del lago
Dijo el viento
Ofreciendo su brazo
A la dulce dama de las aguas

Que gentil mi buen amigo
Un honor acompañarlo
Y le invito compartamos
Esta hola de espuma blanca





Axial el viento y la dama
Partieron al encuentro
Del tiempo que los esperaba
Deslizándose por las olas
En un carruaje cristalino de agua

Que tal viejo avaro
Tu siempre tan puntual
Saludo el viento al señor del tiempo

El tiempo que contaba
Las arenas de su reloj
Lo miro sin gran emoción
Mis negocios
Son muy importantes
no puedo perder siquiera un momento
Respondió pausando las palabras





Por la naturaleza de tus negocios
Tan importantes
Es que siempre tras de ti nos tienes
Corriendo
Un día de estos
Debieras considerar
Darnos una pausa
Para disfrutar de los sueños
Y los momentos
Que ya partieron..






Mejor no hablar de negocios
Por que no me presentas
A la bella dama que te acompaña
Dijo el tiempo.

Disculpa querido amigo
No se donde han quedado mis modales
Seguramente los he perdido
Junto al torbellino y los huracanes
Permítame presentarle
A roció dulce de agua
Ella es la gentil dama del lago



Una ardua jornada
El tiempo ve coronada
Ante la sublime belleza
De la reina de las aguas
Dijo justo al momento
Que con una reverencia
Le saludaba

La dama agradeció
A tan gentil caballero
Mientras lo invitaba
Junto al viento
A compartir el te
En la tarde que asomaba
En el horizonte del lago

Dispuestos se encontraban
A tomar el te
Junto a la rivera de las aguas
Cuando las alas de un Pegaso
Asomaron por la montaña



La dama de la noche
Llegaba escoltada
Por una corte de errantes cometas
Y estrellas de plata

Descendió de su carruaje fugas
Y acercándose a roció dulce de agua
Le saludo con alegría
El viento tan inquieto
Salto del asiento.

Y dijo al instante
Una reunión perfecta
Con su encantadora presencia
Misteriosa y coqueta.



Haciendo una reverencia
Saludo a la noche que llegaba
Mientras el tiempo refunfuñaba
Entre el hoy y el mañana

Junto a ellos también llegaron
La reina de las hadas
Un roble legendario
Emisario del bosque encantado
Y la musa de los sueños
Que habitaba en las cumbres
De las mágicas montañas

Por un instante la realidad
Quedo olvidada
Y en el jardín de mis sueños
La fantasía de fiesta estaba