4 ago 2010

"Equilibrio"


El silencio de la noche,
es una suave tela,
que cubre mis sentidos.
Su silueta me observa,
oculta entre las sombras,
se mueve con sigilo
no emite sonido.
Me dejo seducir
o conquistar
y me someto,
como esclavo de mi mismo.

Siento el silencio,
que ahoga mis sentidos,
el aire,
tiene una frescura distinta,
me embriago
y mi cabeza retumba.
ya sé de qué se trata,
hay misterio en sus palabras,
si veo sus ojos
quedare esclavizado,
pero lo medito por un rato,
quizás sea liberado.

Se corre el velo
de lo prohibido,
no hay límites censurados
y me quedo suspendido,
entre dos universos
que son mi reflejo.
Ya todos mis sentidos,
Se han alterado
ya no hay pena,
dolor, ni miseria.


Solo queda existir,
de la única forma permitida,
que nunca quise prohibir
y muchas veces,
me negué a vivir.

Déjame llevar,
una última forma de pensar,
ya sé que no hay tregua.
Las estrellas,
resplandecen en mi cabeza.

Debo dejarme someter,
por todo lo conocido
y sé que soy yo mismo
y una parte distinta,
que nunca fui.

Y todo, va tomando forma,
ya no hay porque sufrir.
Si soy, uno solo.
Soy yo, el que puede elegir,
ser un demonio
O un querubín.


Solo debo dejarme llevar,
renunciar,
a mi vida material
y ser un alumno ejemplar,
en la experiencia de vivir.

Soy parte de lo creado
y dueño de toda la creación.
Soy un devoto siervo
y pastor de mi rebaño.
Ya no puedo renunciar
a ser uno más
y cuando acepto, mi realidad.
Sé que soy distinto
a todo los demás.

La noche cae suavemente,
con su manto de seda,
con su piel de oscuridad.
Mirándola a los ojos,
Encuentro la luz de eternidad.
Solo queda, dar el si
y aceptar,
que no hay razón para el dolor,
si ante mis ojos, puedo descubrir
el amor, en toda la creación.





"Autorretrato"


¿Quién soy?
Me pregunto,
cuando bajo la chaqueta
busco un cigarrillo,
que me permita soportar
la mañana
y me encuentre
una razón para seguir con vida.

Aspiro del cilindro,
de nicotina y papel
y me doy cuenta
que sigo siendo
lo que era hasta ayer.

Un impredecible mortal,
que en silencio espera,
que pase el tiempo
y este cuerpo se marchite,
dando paso a alguien más.

Como un gusano
bajo su capullo,
en silencio voy viendo
el mundo pasar.
Se marchita la cubierta
y algún día caerá.



Y podre volar libre
por los cielos,
sin límites mis sueños.
Desencadenado del sufrimiento
más allá de la mortalidad.

Se arruga la piel
se cae el pelo,
los ojos de desgastan,
las manos tiemblan
el andar se vuelve lento
y más aun los pensamientos

Se extravían mis recuerdos,
dejando que cada momento
se vuelva una madeja,
de un tiempo pasado.
El ayer, fue hace un instante,
el hoy quizás llegue pronto
el mañana, con suerte se les sumara.

Así como cada mañana,
enciendo mi cigarro
y vuelvo a preguntar
¿Quién soy yo?
Y las horas pasan,
como pasan los años
al llegar la noche
solo soy un anciano…






"Dosis"


Ya no se puede pensar,
inútil camino
buscando razones,
para dejar de olvidar.
Mutilo el sentimiento
y asesino el pensamiento,
ya no hay porque creer.
La heroína de los sueños,
se encadena a mi sien,
frágil línea que divide
lo que fui de lo que soy.

La noche me tortura,
flagela y desgarra,
los tejidos de la piel.
El cuerpo enmudece,
en amores infelices,
los ojos inyectados
de blanca soledad,
dulces labios que prometen
una eterna oscuridad.


Mi mente extraviada,
Comienza a diseñar,
un plan perfecto de matar
al demonio de mis sueños,
que se oculta en el espejo.
Con inútil servilismo
me sonríe mi reflejo.
La sangre tibia,
espeso carmesí
se diluye en el cristal
y traspasa por los bordes
hasta otra realidad.

De rodillas doblegado
el hechicero y el mago,
el ángel de la guarda
se oculta con sus alas
me dispara su mirada
y sus ojos como bala
desangran mi creer,
desnudando los sentidos
des-dudando mis motivos…