18 abr 2011

"Volando sobre el rosal"


  
Cuando el sol asoma,
entre las copas de los árboles.
Recorre el sapo del pantano,
un largo camino,
por la rivera de un rio,
hasta llegar al jardín de las delicias
donde su corazón se agita y regocija.

Esta mañana lo hará
ya ha pasado mucho tiempo,
dará un salto, se jugara el pellejo,
para mirarla a la cara
y ver el mundo de colores
a través de sus ojos.


Hoy será distinto
no hay razón para esconderse,
aunque cuando la ve
su andar se detiene.
El miedo lo somete,
delicada mariposa,
que le hace soñar
volando sobre el rosal.

Quiere saber porque,
cuando quiere llamarla,
su boca enmudece
y al llegar al jardín,
ya no puede brincar.
En cambio en  sus sueños
la puede besar,
la puede amar.

Pero cuando llega el alba
solo se debe conformar,
con mirarla volar.
Danzan sus alas de mariposa,
ella ignorante de su amor
se posa sobre las rosas.


"Hechizo de amor"

  
Cuando se fue, se llevo algo con su sonrisa,
y tu mirada quedo triste, opaca.
El amor que construiste, se derrumbo
con su partida,
y fuiste un ángel herido.
En su caída, del cielo al infierno.

No escuchaste a tu corazón,
cuando te dijo que no
y no atendiste a la razón,
cuando adormecida por el dolor,
amaste oscuridad.


Quedaste ahí sentada en la playa,
tus pies humedecidos por la arena,
tus manos frías por la pena.
Y pensaste, que ya la vida, no era tu lucha
y dejaste que la marea matutina,
se llevara tus recuerdos, entre sus aguas.
Y el sentimiento aletargado
se durmió entre tus brazos,
sin dueño, sin esperanza.
 
Gritas tu oración de olvido,
palabras al viento
buscando una ilusión,
un nuevo hechizo de amor,
que libere tu corazón.
La  magia de otros besos,
el sabor de otro cuerpo.
Donde tus sentimientos,
queden suspendidos;
Como mariposas en el viento.



"Mi mundo de azul"

  
Doy vueltas en la cama
la noche ya se marcha
y otra mañana me encuentra
solo en casa.
Cuesta tanto levantarse
beber un café, iniciar la jornada,
me resulta difícil echar andar mi vida,
caminar por mi cuenta.

La vida ya no es lo mismo
las tardes son tristes,
las noches tan frías.
Solo acaricio la almohada,
que un conserva el perfume
de tu piel
y vuelo a sentir
que tu estas aquí.
La radio está encendida,
pero yo no escucho nada,
en mi interior solo un vacio,
quisiera correr, salir a ver el sol
el mar, la gente reír,
pero últimamente
eso es imposible de hacer.
 


Entre mis manos aquella foto,
cuando juntos caminábamos
por la playa.
Miro tu rostro, tus ojos brillan,
me sonríes;
Mi corazón es un oscuro silencio.

Yo sé que no es correcto,
dejarme morir
solo en mi cama, ya poco importa,
tu no estas aquí.
Mis ojos miran a todos lados,
ya no hay colores, todo es negro,
ya no estas aquí
para que pintes mi mundo de azul.