14 may 2008

“Cuando Se Calla El Amor”



Una noche más, aquí sentado
Bajo un candelabro de estrellas,
Esperando que vuelvas,
Imaginando tú regreso,
Pero sé que tú has partido
Has tomado tu equipaje
Y en compañía de un amor nuevo,
Has emprendido viaje.
Me sonríes
Cada vez que por el camino aquel,
Nos cruzamos sin querer.
Pero es solo una sonrisa,
Un gesto de bondad,
No hay emoción, carece de sentimiento
Y yo te sonrió entre lágrimas y deseo.
Al final, tú tienes tus razones
Y yo tendré las mías,
Ambos partiremos por caminos del olvido
Y al pasar de los años,
Solo recuerdo seremos, en nuestros sentidos.
Un pasado necesario,
Que se llena de emoción y tantos sentimientos.
Yo seguiré en busca de mi destino,
Tú en busca de tus sueños colectivos.
Cada cual en su momento,

Cada cual en sus sueños.
Nadie dirá nada,
No es necesario, despedirse en verdad.
Las palabras están demás,
Los gestos y las miradas,
Parecen sobrar.
He conocido tanta gente
En este caminar,
Tanto mundo he dejado atrás.
Que casi me acostumbro a perder,
Sin siquiera jugar.
La vida nos es fácil,
El amor no lo es más,
Pero quiero seguir en el juego.
Algún día me tocara ganar.
Por ahora dejo la jugada en tus manos.
Como un copo de nieve,
Deja su vida en manos del invierno cruel.
No diré que mentiste,
Pero tú sabes, que desde el principio
Yo tendría que perder,
Está bien, al final
Yo decidía por mí y tú hacías, lo que quería conmigo.

Pero recuerda, que como en todo juego
Algún día tendremos que perder,
Esta noche no puedo ser buen amante,
Mejor sería que vistieras de nuevo,
Como la dama que eres,
Yo solo quiero caminar por las calles sin final.
Quizás algún día, pueda recordar tu nombre,
Sin que duela tanto el poder recordar,
Pero no es lo que importa,
Porque tu destino
Y mi destino, ha quedado vinculado
Y tu suerte está ligada a la mía.
Por eso nunca te desearía mal,
Al final el cazador
Se atrapa en sus propias trampas
Y sus trofeos sucumben en un vórtice de juegos.
No digas nada, no es necesario pronunciar palabras,
El silencio será un buen compañero.
Todo fue un sueño, pero como la vida tiene la muerte,
El sueño tiene un despertar.
Lo hecho, hecho esta, lo dicho, dicho esta.
Lo escrito, se volverán palabras que el viento se llevara,
Por los caminos del tiempo.
Nunca nadie nos vinculara,
Porque cuidaste cada espacio de tu tiempo.
Y quiero que sepas que poco me importa,
Porque no busco lo que dirán.
Solo busco vivir fuera de este mundo material,
La luna baila esta noche,
Entre los cerros y el mar,
Las estrellas iluminan más que nunca,
Esta noche que parecía oscura.
Y en la bóveda celeste nada es
Como parece, todo es media verdad.
No hay nada más que decir,
Al fin y al cabo, las despedidas
Nunca son como esperamos.
No digas nada, solo calla
No es necesario. Decir palabra,
Vamos paso a paso,
Emprendamos el camino en calma.
Quizás algún día, aunque no queramos,
Volveremos a cruzarnos.





"La Noche y su Encanto"



La noche que pasaba, perdido entre tus ojos
Las noches tras las sombras acechando como un lobo
Esperando el momento, que como locos
Corríamos por el bosque jugando con la luna
Y las aguas de aquel lago que solo existía cuando
Tú y yo éramos locura

Mil promesas bajo estrellas
Propuestos a descubrir bajo luces de cometas
Deseos indecentes
Apuestas sin cumplir



Las noches de mil vidas
Poesías de un loco
No sabias si seguirme
O dejarme partir solo

Y hoy me encuentro en las ruinas
Del castillo que una noche
Construí
No sé que pueda hacer
O dejar de deshacer
Si lo hice bien o mal no se

La noche que me queda
Va diciendo que todo es bueno
Y me entrego a los sueños
Voy mordiendo la manzana
Voy sintiendo su veneno



Esas noches que recuerdo
Tienen nombre de mujer
Ella viste mi camisa
Se desnuda en mi piel

Y entre luces estelares
Me dejo adormecer
La noche con su encanto
Me seduce me hace llanto

Esa noche recuerdo
Con sus sueños
Y su nombre de mujer


16 abr 2008

" Tan Simple Como Querer "


Era un día como cualquiera,
salía del trabajo una tarde,
muy temprano. Era una tarde común,
la gente paseaba, unas parejas
por allá,
una madre con su hijo,
un padre algo apurado,
que no tenia tiempo, para estar con
un ser amado.

Nadie reía, caras largas,
serias, a problemadas,
caras de adultos acartonados.
Para ser sincero, la misma cara
que yo llevaba, el mismo
rostro que he llevado,
tantas tardes y muchas mañanas.








Pensé que hace mucho, no miro el sol,
como debiera, cada día nuevo.
Que la brisa del otoño, trayendo
los olores, de lejanos lugares,
yo hace mucho, siquiera lo he notado.
Que los frías noches del invierno,
me ponen de mal genio
y no se me ocurre,
las miles de aventuras, que han vivido
el señor de los vientos,
para viajar desde otro invierno,
al invierno de mi tiempo.

Me senté en medio de la calle,
muchos volvieron la mirada
y en voz baja, murmuraban:
“estará loco, que le pasa”.
Ahí, en esa tarde algo temprana,
decidí, despojarme de mis años
por un minuto, una hora o una vida.
Despojarme del futuro,
olvidar las expectativas,
de lo mío, de lo de ellos,
de los cercanos y los lejanos.
Que al pasar por esa avenida,
me veían como algo raro.




Deje mis papeles, con olor a oficina,
me quite los zapatos,
con aroma a pies cansados,
me saque la chaqueta,
con perfume de esclavo.
Deje todo, ahí tirado,
en medio del gentío humano.
Mis pies, descalzos
en el pavimento helado,
mi cuerpo, expuesto
a las miradas y al clima
del otoño de mis años.
Sentí frió, de puro miedo,
sentí el hielo, de la vergüenza,
de la gente que me miraba.
En rechazo a vivir, por un momento
y sin pensar más en lo que seria,
en lo que dirían o en lo que pensarían.

Emprendí camino,
por las calles desconocidas,
camine por minutos,
anduve paso a paso,
por largas horas.
Recorrí los caminos, por toda la vida,
desde la niñez con aroma a tierra,
pasando por la juventud, de poemas
escritos, en las nubes y la luna del lago.
Llegue a la adultes, de los edificios
ya establecidos, con sabor
a letargo y obediencia programada.


Salí de las calles oscuras,
del futuro inventado.
Tome la gran avenida de la vida,
una calle muy amplia, por muchos olvidada
y corrí como un esclavo liberado,
de las cadenas y las mordazas.
Volvió a mí: el sueño de antaño,
el amor por la brisa marina,
el deseo por vivir,
con las mejillas sonrojadas,
de tanto jugar, de tanto imaginar,
de tanto amar.
El aroma de las rosas encantadas,
embriaga, mis sentidos.
Una danza de hadas y mariposas
me acurruco en mi cama,
sonreía nuevamente,
saludaba y cantaba como siempre,
ya sin temores, ya sin vergüenzas.


En una plaza, que algunos llaman
la madures de los años, deje mi reloj,
el tiempo no era necesario.
Camine por minutos, por horas, por días,
Semanas y años, sin cansancio.
Camine, por los caminos,
de la vida que nos espera.
Por el camino, de lo nuestro
de lo que somos y lo que valemos.
Camine nuevamente,
por los parajes de los sueños,
de los cuentos
de dragones y caballeros,
de princesas y hadas…

Camine y camine,
en busca del cielo
y de tanto camino hecho;
Descubrí, que no hay un cielo,
solo un camino que vivir.
Y cuando lo camino,
la eternidad se hace en mí y la vida se habré,
ante mis ojos,
como pétalos de rosa,
en medio del otoño.