26 nov 2008

"Cruel y Humana"


Al otro lado del espejo,
la vida se vuelve tu reflejo,
observadora mimada del universo,
inquisidora amante del tiempo.
Escapando, de la mundana humanidad,
supiste encontrar, en tu oculta dualidad,
los secretos de tu mortalidad.
Fue tarde quizás,
cuando el corazón, se desprendia,
del amor auto impuesto.
Cuando la sumisa y frágil mortal,
saco sus alas y echo a volar.

Tú cuerpo de polvo y cal,
se derretía bajo el fuego,
de la pasión desbordante,
de la humedad de tus besos.
Nadie podrá apagar esos besos,
por qué no hay fuego más grande,
del que tú llevas dentro.
Te cubres de la noche,
cuando bajo las sabanas,
tú cuerpo duerme
Y tu sombra se levanta.


Pirata en un mar en calma,
agitas las aguas, rompes el silencio,
partes rumbo al navegar,
en busca de un nuevo puerto.
cruel y humana al mismo tiempo,
diosa de los cuatro vientos,
que arremetes cual temporal
en las costas de mi puerto.

Llega el día y te transformas,
dejas la noche, sobre la almohada.
De fiera amante,
en la noche atormentada,
a consentidora madre,
por la mañana.
Vives la vida a tu manera,
sin explicaciones, pocas reglas.
Bendita experiencia,
provocas mis rubores,
solo me queda bajar la mirada.




El humo del cigarro,
oculta tu cara,
sin mediar,
abandonas tus pudores,
me pides un beso apasionado,
lujurioso reflejo en tu mirada.

El amor,
que un duende, buscaba
en el bosque,
se perdió en la luz
de tus ojos.
Que brillaban,
como faros en la noche,
pacientes cazadores del bosque.
Encontró el duende,
ese amor que buscaba,
cuando cayo, en la trampa
de tu mirada,
la luz que lo atrapaba,
en fría oscuridad
se transformaba,
al caer entre tus besos
y quedar atrapado en tu reflejo,
al otro lado del espejo.




La vida, es un río de lava ardiente,
que fluye entre tus venas.
Tus brazos, funden el cristal,
de la mujer que oculta en el espejo,
busca romper el cautiverio
y sentirse libre como el viento.
Mujer de ojos hechiceros,
¿Como puedes ser,
Cruel y humana al mismo tiempo?


21 nov 2008

"Marchita Forma de Amar"



Aparecida en mi desierto,
una noche,
al comienzo de la mañana
o un día,
de oscuras, madrugadas.
Llegaste a mi,
desde un mas allá alucinante,
desde los secretos de tu alma,
hasta mi secreta mirada.

Flor, de dulce aroma,
Amargura perfumada,
Extiendes tus raíces,
bajo mis sabanas, blancas,
la pureza, de tu alma,
se pierde en mi oscura morada.
Que importa la maldad y
mis malos pensamientos,
que muy guardados tengo,
a la extranjera ermitaña,
que encanto mi alma
con palabras mágicas,
que hechizo a mi cuerpo
con húmedos secretos.
Supiste disipar
y convertir
los malos sentimientos,
en buenos tiempos,
en semilla, ofrend-hada,
sacrificada al recuerdo.




Tu estas hecha,
de amor eterno,
de pétalos suaves,
de tallo frágil,
néctar dulce,
tu cáliz amargo.
Que inundas mi cuerpo,
de toda tu hermosura,
de tiempos distantes,
a mi propio tiempo,
vestida en palabras,
desnuda en mi cama.

Flor,
tripulante de mi cuerpo,
me baña el sudor,
te excita el silencio.
Espinas talladas,
lacerante, excitada,
lubricas tu cuerpo,
con toda mi sangre,
refresco mis labios,
humedad de madrugada.




Con un beso de tu pecado,
derrumbas los cimientos,
de mi adoctrinada moral.
con el roce de tus manos,
rompes el pavimento,
liberas mis pensamientos,
de lo que quiero olvidar.
Naces libre en mi cuerpo,
el que solo tú sabes
conquistar.

Flor,
que naciste, en mi jardín de sueños,
de tanto soñarte, cada madrugada.
Soy cautivo de tu recuerdo,
esclavo mutilado de mis versos.
Hoy vives,
solo en mis pensamientos,
razonable cordura emocional,
roció madrugador de sentimientos,
que va marchitando,
mi única forma de amar.


"Entre Líneas, Disfrazadas"



Quiero, el último suspiro,
el último latido del corazón,
en la sensualidad de tus pechos.
Quiero que la última chispa, de ilusión,
aquella que se enfría, lentamente,
en el momento del adiós,
se cobije, al calor de tus sueños
y florezca,
en el centro, de tu creación.

Tómame entre tus brazos,
cuando mis sentidos, ya cansados,
se cierren,
lentamente, al aroma
de vida,
Impregnado en tu piel.
Que el elixir,
que llevo dentro,
penetre en todo tú cuerpo,
para no morir,
para no dejarte de vivir,
en todos tus misterios,
en todos tus sueños.

Besa mis labios,
con un beso primaveral,
fresco, exultante,
efer-besante,
que haga de tu cuerpo,
un poema de tres palabras,
tus pechos,
tus caderas,
tus labios,
que dejan,
su sello inmaculado,
santísima virgen de mi pecado,
toma mi sangre,
mi cuerpo,
mi alma crusifixiada,
entre tanto amor, desangrado.




Cierra, mi boca, con tus labios.
Que mi lengua agonizante,
no pronuncie mas palabras.
Que las frases moribundas,
me acompañen en el viaje.
Un poema,
escrito en una línea,
un solo poema,
entre líneas, disfrazadas,
Amada mía.
Eterna tu.
Amado yo.
Eterna mía…

La erosión del tiempo,
ha desgastado,
mis cimientos.
El templo,
del sufrimiento,
yace entre tus ruidas,
melancolías.
Quiero descansar,
adormecer mi andar,
anestesiar mis pasos,
morir entre tus brazos,
resucitar bajo tus labios.