4 oct 2007

" Muere La Noche "




La vida, se llena de momentos.
Espacios vacíos,
que se nutren de sueños.
De amores eternos,
en silenciosos recuerdos.

Recuerdos, de lugares lejanos,
en el filo, de la noche.
Una luna semidesnuda,
se cubre, pudorosamente,
con un manto de nubes.
La miro a lo lejos,
miro su pálida figura.
Tierno reflejo,
de mejores momentos.



Sigo mi camino, por callejones oscuros,
en la frialdad, de la penumbra.
A lo lejos, escucho la música,
de la ciudad, que se resiste a morir,
como mi alma, se resiste a vivir.

Los lamentos eléctricos, de una guitarra,
quiebran el silencio sepulcral,
al son de un rock, antiguo,
andrajoso y gastado,
como mi propia humanidad.


La calle, resbala bajo mis pies.
Es culpa, de la humedad nocturna,
de esta brisa, noctámbula,
que mece los sueños,
de los pocos, que pueden soñar.

Una lluvia suave, frágil, imperceptible,
cae sobre mis ojos, que adormecidos,
palpan, el amargo sabor del final;
De una noche, que fue inmortal
y palideció, en su propia eternidad.




Me cuesta seguir mis pasos,
me siento, cada minuto, más ausente de mí.
Sumergido, en el silencio de mí ser,
muy lejos de aquí, entre recuerdos.

Recuerdos, de caricias ausentes,
de labios de mujer,
con sabor a noche sin fin.




La noche ya se va,
la luz, se contrae, con su oscuridad.
La poca cordura, que se resiste a morir,
se va, con los últimos colores, de mis sueños.
Dejando que, sicóticas gárgolas, se adueñen
de ellos.

El jardín de sueños, es un infierno.
La rosa, que le dio sustento,
esparció sus pétalos,
suspendiendo, el tiempo.
Una herida, esta abierta.
Es real y se desangra,
entre los multicolores
pliegues, de mi cansado andar.
Una herida artera, que me quema
y me desangra.
Pero que no dejare sanar.




" Espacios Vacíos "


Calles vacías, gente ausente,
Miradas inquisidoras,
De almas en pena,
Que día a día, arrastran sus cadenas,
De miedos sangrantes.
Heridas arteras,
De sus propios demonios,
Que rasgan las telas.
De los momentos vividos.

Vivencias lejanas,
Sentimientos eternos.
Vidas pasadas,
De recuerdos venideros.
Esparcidos, por el viento,
Como pétalos de sueños.

Donde estas?
En que lugar de la nada,
Me escondo.
Entre los pliegues, de mi alma
Te pierdo.
Anidando en mis sueños,
Estarás como un deseo,
Eterno de mi imperfección.


Un sentimiento, una sensación.
Un impacto,
Un suicidio colectivo,
De todas mis humanidades.
Ya no hay música, ya no hay,
Danza y magia.
La vida, se va apagando.
Lentamente en la tristeza. De la mirada.

Soy culpable, de no saber amar.
Soy culpable, de tener mis miedos.
Soy culpable, de mis incoherencias,
Y en
el fuego de mis recuerdos,
Dejar pasar, la vida como un sueño.

" Angel De Venganza "



La noche se aproxima por el callejón,
Un criminal, un asesino, un animal;
Que no existe, no es verdad, ni es mentira
Busca refugio entre la oscuridad.

Del telón, de negrura, de la noche fría,
Su imagen se materializa.
Su tacones de pasó rítmico, rompen la humedad,
Del pavimento frió.
Una mujer, mira desde su ventana,
Su andar calmado, sus ojos
De ira, de venganza asesina.

Es el ángel de la muerte;
Que viene por mi vida.
Su color de muerte,
Es el color perfecto, para mí.
El filo de su espada, brilla
Bajo la palidez de mi mirada.


Petrificado estoy, ante su mirada
De hielo, sus ojos me hechizan.
El miedo se apodera de mis sentidos,
Corro, por calles vacías,
Buscando huir de el encuentro,
Que ya esta presagiado;
En el libro, de mi existencia efímera.

Bajo los faroles de neon,
Corre tras de mi.
Busco un lugar, un escondite.
Despertar de esta pesadilla.
Su cabellera al viento,
Su espada, zumbando por los aires,
Es presagio de lo escrito.

El filo de metal, rasga mis sentidos,
Me arrebata, la poca cordura,
Que va quedando.
Cierra mis ojos, apaga mis oídos,
Mi voz enmudecida.
Los latidos de mi alma, se escapan,
Por la rasgada tela, de mi cuerpo.

Caigo rendido, ya no hay razón, para huir más.
El ángel de la muerte, se aproxima.
Me mira, me acaricia,
En un beso, arrebata el aliento de mi vida.
No es un asesina, tampoco un criminal,
Es un ángel de venganza.



Estoy del otro lado, de la oscuridad.
En lugares lejanos.
Lance el amor, fuera de mí.
Deje escapar la vida, por la ventana,
Ya no hay colores, aromas, ni emociones.
Solo un pálido gris, razonablemente coherente.

Una manera extrema, de morir,
Sin dejar de existir.
No pido ayuda, la voz no alcanza,
Para pedir.
Estuve mucho tiempo fuera,
Por años, que fueron siglos eternos,
Que olvide, como vivir;
En estos mundos, que resultan,
Extremadamente cuerdos.

Me quedare, en esta línea;
Entre la vida y la muerte.
Quizás, para eso, debo estar aquí.
Ser el guardián, del ángel de la muerte.


El amor, anida en un lugar muy lejos;
Sobre mis pequeñeces.
Mejor estaré aquí abajo.
Como debió ser, como tendrá que ser.

Juego de letras, de palabras,
Que enmudecieron, en el extremo, opuesto de mí.
Que trajo un sentido, ilumino mis noches sin fin.
Cerré los ojos y con ello me cerré a vivir.
Mi mundo, se apago enseguida,
Como poco a poco, se apaga la vida.
Dejando atrás, lo que estaba, en un futuro distante.

El filo brillante de la espada, del ángel de venganza;
Cierra mis ojos, me lleva abajo, cierra mi mente.
Muchas cosas quedan atrás, las emociones,
Sentimientos latentes, de mejores momentos.
Tengo que escapar, ocultarme de su espada,
La angustia me hiela, me acobarda,
He visto su cara,
Aunque ella, nunca estuvo en la calle.
Tanta cosas malas, hice de mi vida,
Que hoy, me cuesta creer.

Pero no puedo salir,
Aquí estoy, en la línea.
Que me deja, entre morir
y vivir, lejos de la nada.