15 mar 2009

"Morir Antes De Nacer"






El tiempo pasa,
atrás quedan, los momentos
de amor.
Muy lejos están tus besos,
las promesas eternas,
las heridas cierran.

Como la verdad,
en mentira de transforma.
Tú sigues tu senda,
yo sigo en mi desierto.
Ya en el cielo, no hay estrellas,
la luna se esconde tras tú deseo.

De otro mundo se llena,
tu cuerpo.
Otros sueños, nutren tu besos,
tú buscas un nuevo camino,
yo sigo en medio del frío.

Tu aroma se diluye,
en el amanecer.
En mi cama, tú humedad,
se vuelve sequedad.
Un vacío bajo la almohada,
muriendo en la fría soledad.



Otros brazos,
raudos y
sigilosos,
descubrirán tus misterios.
Yo me quedo bajo el velo,
de lo que aun no comprendo.

Mejor partir,
en busca de otra estación,
donde posar mi recuerdo.
Y morir en los sueños
secretos
del alma cansada.

Recuerdo, tiempo.
Lejano y eterno.
En algún rincón
de nuestros momentos,
suspendidos en los hilos
de un amor de lejos.
Que quiso ser eterno
y murió antes de nacer.

11 mar 2009

"Unicornio"


Camine la noche,
entre las mansas aguas
a la orilla del mar,
en aquella playa.

Levitando entre las olas,
fui un mago de cuentos.
En la chistera llevo
un unicornio azul,
que he robado a un trovador.
Brincando entre las olas
salta mi montura,
es libre soberana
de su propia aventura.

Habrá alguien,
con sentido de ser dueño,
que lo busque en alguna canción.
Yo prefiero liberarlo
de toda su tristeza,
liberando mi alma
de su propia pereza.



Se pierde entre las olas
y yo me quedo.
En mi universo de agua,
miro las estrellas
la luna y sus sueños.

Malvada amiga,
que estas tan lejos.
De mis manos.
De mis besos.

Suspendido en el mar,
levitando entre tus sueños.
Un mago o hechicero
perdido en el tiempo.


Algún día encontrare
el secreto angular
de mi vida terrenal
de todos tus misterios.

Por ahora juego
a soñar,
con todos tus secretos.

1 mar 2009

"Plegaria de Un Moribundo"



Sabia madre creadora,
señora de la vida,
reina del cielo y de la tierra.
Acoge en tu seno, a esta sierva
que parte, en busca
de su nacimiento,
en una nueva vida.

Padre celestial,
en este momento,
que tu hija cruzara el umbral,
entre lo humano y lo divino,
juzga mi virtud, en tu rectitud Universal
y perdona mis pecados,
con tu infinita bondad.

Señor de la tierra y los planetas,
que reinaste con equidad,
en esta vida que se apaga,
bendice con tu venia,
el momento de mi partida.

Padres celestiales,
principio y fin universal.
Pongo mi alma, en vuestras manos,
plenas de bondad
colmando tu copa
de amor
y tu infinita equidad..



(Extracto de Manifiesto Político del Diablo de Rumi Amaru)